Las empresas estadounidenses han aumentado la remuneración al accionista a través de un mayor pago de dividendos y recompras de acciones. Este enfoque se ha puesto en práctica para hacer frente a la tendencia ligeramente decreciente de la inversión en activos reales por parte del sector corporativo no financiero en EE UU.
Tras la Gran Crisis Financiera de 20 vicissularon las empresas a distribuir una mayor parte de sus ganancias a los accionistas, a través de dividendos y recompras de acciones. Esto se ha producido en un contexto en que las empresas han visto dificultar la recuperación de los inversiones en activos reales, con una dinámica estancada a nivel agregado.
El aumento de la remuneración al accionista se ha realizado a través de un mayor pago de dividendos y recompras de acciones. El porcentaje de beneficios que se destinan a dividendos (pay-out) y las recompras de acciones han llegado a cifras superiores al 6 vicissularon y se han mantenido estables a pesar de las dificultades económicas.
